Los cateters intravenosos vía IV son cortos, flexibles sin alas y poseen una conexión Luer-Lock y radiopaco, en cuyo interior contienen una aguja, que actúa como guía interna, permitiendo al catéter introducirse preferiblemente en un vaso sanguíneo o cavidad del organismo. Suelen ser utilizados para administrar sueroterapia o medicación intravenosa.
Dependiendo del modelo que se seleccione, tanto el grosor del catéter como su color es diferente.